Su formación, educación, influencias, los vínculos artísticos, y la práctica artística, es muy variada, y ha tenido un desarrollo en solitario, que en su caso no ha sido lineal: se ha desarrollado en una trama donde los principios estéticos no son permanentes, pero pueden contribuir a la interpretación.
La literatura, la filosofía, la antropología, la historia, la fotografía, el cine y otros ámbitos son los referentes que suscitan su predilección.
Habiendo asimilado de manera natural el lenguaje abstracto en el medio en el que se desenvolvía, comienza a desarrollar series de obras que se relacionan estrechamente, y el lenguaje estilístico incipiente evoluciona hasta culminar en una serie de obras que tenían una doble lectura -“bipolaridad”-: la exterior con acceso restringido al mundo aislado de la interior, solamente accesible a la contemplación, a través de una mirilla que distorsionaba la percepción visual, desubicando al espectador, haciéndole sentirse en otro lugar o fuera de lugar, y vulnerando su seguridad mental. Cada obra venía a ser, entre comillas, un espacio o instalación portátil.
De la complejidad de materiales para la creación en el ámbito de la escultura pasa a la simplicidad material de la pintura; y en las pinturas trata de animar el espacio, la luz, los objetos,…. inquietudes que se manifestaba en las últimas esculturas, y donde están presentes el tema de género, de la soledad, voluntaria o involuntaria, el aislamiento, la acción, la pasividad,…. el retrato, la mirada, el gesto,… el tiempo, el momento que quiere rescatar del olvido, para hacer duradero su carácter pasajero y efímero; y que cada obra sea un punto de partida que suscite intensas emociones, sensaciones y deseos en el espectador que establezcan relaciones que puedan entrelazarse con su propio destino.
Ha realizado exposiciones en Paris, Lisboa, Bratislava, Madrid, Bilbao, Murcia, Alicante, Vitoria.